Las criptas son los espacios donde sepultaban a los
religiosos del colegio y a aquellos benefactores que obtenían este privilegio
a cambio de su ayuda económica. Un ejemplo de estos benefactores es la
familia de Don Juan Ortega y Valdivia.
Las criptas están ubicadas bajo la nave de la iglesia,
pero se accede a ellas por el museo.
Estas criptas son particularmente ricas por el uso de
azulejos de Talavera, las decoraciones murales, los altares, el pequeño
retablo dorado y las pilas de agua bendita hechas de alabastro.

Son doce cadáveres momificados de personajes no
identificados, y probablemente se trate de benefactores y frailes del colegio
carmelita. Fueron desenterrados por los zapatistas que ocuparon este recinto
en 1916, durante la revolución, quienes levantaron la pesada cubierta del
sepulcro buscando un tesoro.
Las momias se encuentran expuestas en cajas de madera
forradas de terciopelo, y su antigüedad se estima en mas de 300 años.

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Las
celdas priorales, son las que ocupaban los priores o superiores de los
distintos conventos cuando concurrían a los capítulos o los
definitorios cada tres años. |


La capilla doméstica u oratorio era el lugar del
colegio donde los frailes celebraban los actos litúrgicos internos sin salir
de la clausura.


La sacristía es el espacio donde se
guardan las vestimentas sacerdotales, los vasos sagrados y los objetos litúrgicos.


Los frailes que habitaban el colegio se dedicaban al
estudio de la filosofía, la teología moral y la teología escolástica.
Observaban una vida austera y dura, que se aliviaba un poco con el tiempo de
recreación que pasaban en la huerta, tras haber concluido su cena en el
refectorio.
Las celdas son el equivalente a las habitaciones, cuyo mínimo
mobiliario consistía en un camastro hecho de tablas, una mesa, una silla, y
un arcón para guardar algunas pertenencias. En cada celda había una imagen
de la Virgen o de Jesucristo, pintadas al fresco.
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